UNDÉCIMO DÍA: 22 DE AGOSTO
Madrugamos, desayuno en
el hotel y vuelo a Evenes (curiosidad: el embarque y facturación lo haces tú
mismo). Llegamos sobre las 11:00h, recogimos el coche, esta vez con Budget, un
Peugeot 308 y nos pusimos en ruta hacia nuestro siguiente destino, el Stave
camping, cerca de Andenes, a unas 3,5 horas de viaje, dónde pasaríamos la
noche.
El aeropuerto de Evenes
está en la Noruega continental pero muy cerca de las islas a las que llegas
tras atravesar un largo puente.
El paisaje en las islas
es muy distinto al que habíamos visto antes: es muy rocoso hay mucho menos
bosque, muchos lagos o entradas de mar y pocas poblaciones, de hecho, en
nuestro camino hacia Andenes nos costó encontrar un supermercado.
Todas las islas están
unidas por puentes o túneles, nosotros nos dirigimos a la isla de Andoya que
pertenece a Vesteralen.
Algo después de las
15:00h de la tarde, y tras hacer una parada para comer unos bocadillos,
llegamos al Stave camping donde habíamos reservado un apartamento para 4 (1
cama doble, 1 sencilla y sofá que hace de cama) también tiene baño y una cocina
muy básica, estamos fuera de temporada y se nota, está medio vacío y parte de
las instalaciones están cerradas o en mantenimiento.
La localización es impresionante,
está junto a una playa de arena blanca sin nada que envidiar (salvo por el
clima y las gigantes medusas) a las del Caribe.
Tras tomar contacto y
pasear por la playa nos dirigimos a Andenes, la mayor población de la isla,
damos un paseo, vemos el faro, localizamos la oficina para la excursión de
mañana, hacemos la compra y nos volvemos al camping donde descansamos y pasamos
la tarde tranquilamente. Entre Stave y Andenes está Bleik una población con
otra playa de arena blanca y un mirador con unas buenas vistas.
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